LA WEB DE LA COMUNIDAD DEL YOGA

El yoga es un modo maravilloso de vivir y de vivirte. Un camino de evolución personal que te lleva tan lejos como tú quieras llegar. Queremos compartir conocimientos, entusiasmo e inquietudes.

Abraza la vida para vivir apasionadamente, descubre el sentido de tu vida y crece a través de él.

Pasión en acción

Prueba este sencillo ejercicio y enciende el fuego que necesitas para cambiar este mundo de forma positiva.

1 Escribe dos o tres palabras que diría de ti alguien a quien amas. Elige las cualidades que crees que los demás aprecian en ti (inteligente, tolerante, entusiasta, serio…).

2 Escribe las formas en las que expresas esas cualidades en el mundo. Quizás sea a través de la cocina o la enseñanza del yoga.

3 Escribe tu visión ideal del mundo. Puede ser: “Veo un mundo libre de violencia” o “Donde todos comemos alimentos orgánicos”.

4 Ponlo todo junto en una única frase: “Utilizaré mi inteligencia y entusiasmo a través de la cocina por la gente que amo”, o “Enseño para crear un mundo lleno de paz en el que la alimentación sea universal y sostenible”.

La felicidad y el yoga 

La felicidad es la meta de cualquier ser humano. Pero, ¿qué es ser feliz? ¿En qué consiste la felicidad? Y sobre todo: ¿qué parte de nosotros mismos pregunta sobre ello?

Al reflexionar sobre la dualidad que vivimos y la desconexión que sentimos en relación a nosotros mismos, el mundo aparece como un gran enemigo. Me refiero a ese mundo que, en general, percibimos generándose más allá de nuestra piel y que, sin embargo, entraña lo que somos y se alimenta de nosotros mismos. Cuando lo miramos buscando respuestas sobre lo que merecemos o no, nos parece profundamente amenazador y distante. Y quizás sea este gesto de auto retracción lo que nos lleva a sentirnos diferentes y separados de aquello que somos y, por tanto, de aquello que el mundo es y lo que el destino personal (ese gran misterio existencial y grandioso) encuentra en la vida.

Sufrimos intensamente.

Y sin duda, buscamos la felicidad como quien ha perdido el origen, la base, la referencia para vivir. Arrastramos niveles de insatisfacción muy elevados y culpamos a “la vida” por ello. ¿Quién o qué es la vida en este sentido?

Nos paramos a mirar esta inquietud con plena conciencia.

Todo sufrimiento genera un cambio, una acción, una posición diferente; un movimiento hacia la felicidad. Esto es lo que mejor sabe hacer el ser humano. Así, hay un potencial hacia la felicidad que es orgánico, espontáneo, vital. Tanto Buda como todas las grandes enseñanzas derivadas del yoga, nos han hablado extensamente sobre la ignorancia como causa latente del rechazo del mundo, de la esclavitud al apego y de la maraña mental que tantos sinsabores nos genera. Pero, ¿qué hay de esa ignorancia en relación a la felicidad?

Como dijera Vivekananda (siglo XIX) en su exposición sobre el Raja Yoga: Lo único que constituye un destino pleno y feliz es seguir un sendero de conciencia y ser libres. Ser libres. Con toda seguridad, estaba aludiendo a liberarse de la ignorancia. Ser libres de la ignorancia que nos aparta de aquello que es en cada momento. Ser libres para aceptar el devenir de la vida con ecuanimidad y amor. Sendero de conciencia para estar presentes en el mundo; para vivir una vida unificada y plena, tanto en la dualidad como en los niveles más elevados.

Sí. Nos es muy difícil. Me es muy difícil. Pero en el fondo de nuestros corazones albergamos la certeza de que nos movemos hacia esa meta; de que es posible vivir como seres felices y liberados.

La respiración ocupa siempre un lugar privilegiado en las clases de yoga y meditación. En los grupos de formación hablamos mucho sobre su funcionamiento y también sobre su orientación y trascendencia. Hemos entendido que la respiración es la fuente de la que nacen las prácticas de yoga; el pilar desde el cual se construye el sentimiento de unidad y la comprensión de aquello que es en cada momento. En esa aceptación es donde radica la felicidad que tanto buscamos.

En cierto sentido, el acto de respirar es una expresión feliz y dinámica constante que, increíblemente, propicia los estados de quietud más profundos. Ese movimiento impulsado por los cambios que acometemos. Pareciera como si la vida deseara desplegarse a través de cierta dualidad inherente a cualquier manifestación humana, para llegar a una conciliación silenciosa y estática; un punto central y culminante.

La tradición considera que el aire que respiramos es la energía más importante e influyente para el ser humano; la vía primaria por donde fluye el prana. Respirar en yoga es una acción que se origina, no como función fisiológica, sino como gesto propiciador de conciencia y felicidad. Aunque siempre ponemos mucho interés en estudiar y entender la respiración con la mirada que la anatomía y la fisiología proporcionan para profundizar en las respuestas del cuerpo durante el movimiento y la vida, entiendo que, desde una parte que podemos llamar el interior del ser, la respiración crea los espacios que el cuerpo físico y la mente necesitan para canalizar y liberar las energías que manejan. Ese equilibrio es el resultado de la inteligencia orgánica en el cuerpo. Cuando se bloquea -y hay numerosas razones en la historia de nuestras vidas para que ello suceda- la respiración comienza a cerrar dichos espacios y la energía vital deja de fluir, se intoxica y genera daños a todos los niveles, también en el alma y, sin duda nos vemos sometidos a un proceso infeliz.

Así que podemos considerar que las propuestas del yoga sobre la respiración son fundamentales para desarrollar el autoconocimiento, la armonía, la ecuanimidad, el bienestar y la calma mental. Son también la fuente para conectar todas las capas del ser, desde el nivel celular y sensitivo hasta los niveles más sutiles de comprensión sobre uno mismo. La felicidad también puede obtenerse si recuperamos conciencia sobre

la integración del cuerpo, la mente y el espíritu. Para ello es fundamental pasar por una mayor sensibilización y una constante presencia, no de la respiración, sino en la respiración. Es el movimiento de la vida más simple; una dinámica de equilibrio que expresa el principio existencial más elevado y nos lleva a la felicidad anhelada.

¿Podemos ser, en cada momento preciso, con corazón abierto?

Los practicantes de yoga, los profesores de yoga, no nos formamos para cambiar a nadie, nos formamos para cambiarnos a nosotros mismos, y así conseguir cambiar algo. Ese algo siempre tiene que ver con ser felices.

En nuestro interior hay un potencial increíble e imparable; todo lo que necesitamos se haya dentro de nosotros y tenemos que procurar hacerlo reconocible ante la propia mirada, ser una especie de agitadores de la letargia.

El yoga nos ayuda en la búsqueda de la autenticidad; a través de ella podemos sentirnos felices. Establecidos en el presente, podemos relacionarnos con la realidad e interactuar con ella en función de lo que demanda cada situación. Así desaparecen, poco a poco, los comportamientos mecánicos. Nuestras respuestas a todos los eventos de la vida dejan de ser una reacción para convertirse en plena acción consciente. Según el yoga, así es como podemos despertar en cada uno de nosotros el sentimiento de permanente felicidad, a pesar de las circunstancias o las expectativas incumplidas, y permitirnos vivir abiertos al aprendizaje que nos brinda nuestro destino.

Experimentar la vida desde la plenitud.

Creo que se trata de la gran libertad de experimentar la vida desde la conciencia inmediata. Y tal vez de eso va la felicidad.

EL PUNTO ALTO

 

CABEZA ABAJO 

Los benefecios de las posturas invertidas

Las posturas invertidas, y en particular Salamba Sarvangasana o Postura de la Vela, son consideradas como las reinas de las asanas, ya que traen numerosos beneficios a nuestro organismo. Entre los más importantes se encuentran los siguientes:

  1. Gracias a la posición invertida del cuerpo, la circulación sanguínea se ve favorecida, retornando la sangre venosa al corazón sin dificultad ni impedimentos. Esto resulta muy beneficioso para aquellas personas que tienen varices o hemorroides.
  2. Debido a la posición invertida, los órganos abdominales se descongestionan y se liberan de la presión ejercida por la fuerza de la gravedad. Gracias a ello encuentran alivio estreñimiento, trastornos de la próstata, desplazamientos uterinos, gastritis y ptosis gástricas entre otros problemas.
  3. El cerebro es irrigado por una gran cantidad de sangre, de forma que se eliminan los espasmos vasculares ayudando a calmar dolores de cabeza. Además, este tipo de asanas sedan el sistema nervioso, ayudando a quienes padecen irritabilidad, hipertensión e insomnio.
  4. Mejoran la respiración abdominal o diafragmática, ayudan a mitigar el asma y la bronquitis, y alivian los resfriados y otros trastornos nasales.
  5. Provocan una mayor irrigación de sangre a las glándulas tiroides y paratiroides, manteniéndolas sanas y en buen funcionamiento
  6. Las posturas invertidas fortalecen los músculos de la espalda y el abdomen.
  7. Así mismo, dan amplitud y movilidad a la región de la cintura escapular.
  8. Al colocar la columna vertebral en posición invertida, las vértebras lumbares son liberadas del peso y la presión a los que se ven sometidas habitualmente, siendo estas posturas muy eficaces para aliviar dolores en esta zona.
  9. Regulan el funcionamiento de las glándulas hipófisis e hipotálamo, que están situadas en el interior del cráneo y son las encargadas de regular todo el sistema endocrino.
  10. Estimulan las funciones intelectuales, mejorando la memoria y la concentración.

Invierte tu cuerpo

En la nueva práctica de este mes, la profesora de Aomm.tv, Elena Ferraris nos propone una sesión centrada en posturas invertidas. Este tipo de asanas tiene un gran poder reconstituyente, aumenta la vitalidad, la calma mental y el equilibrio emocional. Además, aporta enormes beneficios para los órganos internos, y en general para todo nuestro organismo.

Sobre la práctica

En esta práctica vamos a explorar paso a paso cómo se practican algunas de las principales posturas invertidas del yoga, haciendo especial hincapié en la correcta alineación y colocación del cuerpo. Para ello, haremos uso de unos apoyos: La pared, varias mantas y una silla.

En caso de sufrir hipertensión, las posturas se deben mantener por un breve periodo de tiempo, y siempre consultando previamente con un médico. Además, los practicantes con afecciones cerebrales, sinusitis, otitis, glaucoma, hernia de hiato, o lesiones en vértebras cervicales deben abstenerse de practicar posturas invertidas.